Descripción:
Este cuesco de lobo, presenta la cutícula ligeramente aplanada y la base estrecha que forma una especie de pie corto y grueso. Globoso o ligeramente deprimido por la parte superior, de color ocre amarillento con la superficie cubierta de pequeños aguijones y granulaciones del mismo color, fugaces y fácilmente separables al roce, dejando la superficie lisa. La gleba es más o menos compacta y de color blanquecino, convirtiéndose en la madurez en una masa pulverulenta de color pardo, se encuentra separada por una membrana o diafragma. El orificio de salida de las esporas se forma en la parte superior, es alargado, y al final queda como una especie de vaso de color pardo, teñido por las esporas.
Dónde y cuándo encontrarlo
Tal como indica su nombre es una especie típica de praderas, aunque también puede encontrarse en bordes de caminos y próximo a bosques, en primavera y otoño.
Interés y cualidades culinarias
Comestible mediocre, sólo los ejemplares jóvenes, cuando la carne es compacta y blanca.