| Coprinopsis romagnesiana A: 5-15 cms. D: 4-7 cms. E: Negra |
| Coprino antialcohólico, Coprinus atramentarius. |
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Descripción: 
Ovoide al principio, el sombrero de este pequeño hongo de tamaño pequeño a mediano, se abre después como un paraguas y no tarda en exumar gotas negras como la tinta, luego se licua completamente con la edad. Su superficie, de aspecto sedoso y estriada, varía del crema al gris ceniza, mientras que el centro se salpica de escamas pardas. Al final, el mrgen levantado contagia al conjunto del sombrero su color negro. Las láminas, ventruda, libres, primero grisáceas, luego temporalmente rosadas, se licuan en la madurez, como el sombrero, en una especie de tinta negra. El pie, primero corto y espeso, tiene una zona anular un tanto abultada justo debajo del sombrero. La parte inferior, rugosa, blanca y después marrón, se estrecha en la base. La parte superior, hueca y frágil, se alarga claramente con la edad. La carne, delgada, frágil y quebradiza, primero grisácea, ennegrece y se licúa. |
| Observaciones: |
| Comestible con precaución, solo de muy joven. |
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Dónde y cuándo encontrarlo
Familiar en lugares descubiertos, el coprino antialcohólico crece en bosques claros o en linderos, en bosquecillos, en jardines o en los bordes, directamente sobre el humus o sobre la madera en descomposición. Aparece generalmente en pequeños ramilletes de individuos reunidos o soldados por la base del pie. Común en todo el hemisferio norte, este hongo se encuentra casi todo el año, de primavera a otoño. |
Toxicidad
El coprino antialcohólico está lejos de tener el sabor exquisito de la barbuda y además su consumo requiere ciertas precauciones. No se deben recoger más que los ejemplares jóvenes, cuyo sombrero no presente el menor signo de licuefacción. Además y muy curiosamente, la ingestión de vino o cualquier bebida alcohólica, ligada a la degustación de este coprino, puede provocar una intoxicación de efectos expetaculares, con congestión de cara y tórax, palpitaciones, ahogo, etc. Un único vaso de vino o de cerveza basta en ocasiones para que no solamente la nariz, sino también la cara, se enrojezcan. Afortunadamente, estos problemas, por lo general sin consecuencias, desaparecen espontaneamente. Lo mas sorprendente es que no se manifiestan solamente después de la ingestión simultanea de alcohol y coprinos. El hecho de beber unos dias después, puede producir los mismos efectos. Si se desea probar éste coprino, debe dejar de consumirse alcohol, al menos durante unos días. | |
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